Compadre y compadrito.

Il compadrito , termine che deriva ed è diminutivo di compadre, cioè Compare, è un personaggio della mitologia del tango. Corrisponde all’immagine del classico macho che esterna in modo plateale la propria virilità. Fanfarone, narcisista e attaccabrighe, ama vantarsi della propria abilità nel litigare e nell’arte del ballare. Cura molto il suo modo di muoversi e di camminare, esagera la sua postura: la compadreada o il compadrear alludono a quel certo modo di farsi notare, di far pesare la propria presenza e prestanza fisica, mettendosi sempre al centro dell’attenzione in ogni luogo e situazione.

El Compadrito, es la persona que acerca el “Tango” a sus arrabales, compadrito es el diminutivo del vocablo “compadre” (literalmente), el compadre es otra persona (gaucho) que se ocupa de sus tareas, no es el gaucho libre de las pampas, ni el gaucho de las estancias que se ocupa de sus tareas rurales. El Compadre es aquel que entra en contacto con la civilización urbana, es el arreador, el conductor de carretas, que van y vienen del puerto al interior y viceversa, el carnicero, el resero, el gaucho de poblado. El compadrito imita las actividades del compadre y tiene aires despectivos. El compadrito no era un compadre, apenas si compadreaba. “Compadrear” es hacer alarde, ostentaciones.
El compadrito era un hombre que pasa sus noches en lugares donde vendían bebidas alcohólicas, y se alcoholizaba, y lo hacia con la bebida “caña” (licor dulce y entrador). Era su a bebida favorita y bebía mucho, Se emborrachaba, era una esponja seca. Siempre andaba armado con un cuchillo en el vientre, sus tertulias terminaban habitualmente en riña con tajos en todo el cuerpo, feroces acuchilladas en el vientre y pecho; era engreído, orgulloso, siempre a la ofensiva, un gesto o una mirada fuerte para él era una ofensa.

Así era el compadrito. También a los orilleros se les decían “compadrito”, pero en una versión distinta, era los porteños ”pobres” que no tenían para vivir en la inmediación de la plaza mayor, también a aquellos del bajo pueblo mas inclinados al ocio que al trabajo, predispuestos a la juerga(baile y mujeres) que a tomarse la vida EN SERIO.
Sarmiento vio en él al MAJO  rioplatense.  Su forma de vestir, la colocación del sombrero, el ala de este caída sobre la frente, su movimientos de hombro, sus ademanes y hasta la forma de “escupir” entre los dientes, “todo un andaluz genuino”. Según cuentan”viejos tangueros” este señorito se hacia matar por puro gusto. Los compadritos (juerguistas) habrían tomado el tango de los negros y lo habrían convertido en sus propios bailes.

Informazioni su el piantao

Musicalizador
Questa voce è stata pubblicata in Tango. Contrassegna il permalink.

Rispondi

Inserisci i tuoi dati qui sotto o clicca su un'icona per effettuare l'accesso:

Logo di WordPress.com

Stai commentando usando il tuo account WordPress.com. Chiudi sessione /  Modifica )

Google photo

Stai commentando usando il tuo account Google. Chiudi sessione /  Modifica )

Foto Twitter

Stai commentando usando il tuo account Twitter. Chiudi sessione /  Modifica )

Foto di Facebook

Stai commentando usando il tuo account Facebook. Chiudi sessione /  Modifica )

Connessione a %s...